os 1º de Mayo de los últimos años vienen marcados por el aumento del militarismo y las guerras. La competencia imperialista entre potencias como EEUU, Rusia o China por el control de los recursos mundiales dan cuenta de ello con expresiones brutales como la guerra de Ucrania, el genocidio en Palestina, y los ataques imperialistas sobre Venezuela, Cuba, Irán o el Líbano.
Como sindicato de clase declaramos nuestro rechazo al auge militarista de los estados imperialistas incluyendo el Estado español, que atenta contra la vida de miles de personas y la soberanía de los pueblos y que se financia atacando las condiciones de vida de nuestra clase. Como ya denunciábamos el año pasado el plan del rearme empezó durante el gobierno PSOE- Unidas Podemos con el aumento de un 40% de los presupuestos destinados al gasto militar, y que supusieron los presupuestos militares más altos de los últimos 40 años pasando de un presupuesto de 11.000 millones de euros en 2020 a 19.000 millones en 2022. Desde entonces, y con el Gobierno PSOE-Sumar, este no ha dejado de crecer llegando en 2025 a los 39.000 millones de € de gasto militar, lo que supone un incremento de 28.000 millones en 5 años. Todo ello supone el trasvase de un dinero público que debía ser destinado a los ya de por sí muy mermados servicios públicos.
Cada euro destinado a presupuestos militares es un euro menos para derechos que son esenciales para nuestra clase. Los trabajadores de la educación o de los servicios sociales que vienen organizándose más recientemente, como muestra la huelga educativa de Catalunya o la de las educadoras infantiles del 0- 3, son la expresión de la respuesta de nuestra clase al desmantelamiento y abandono institucional de lo público fraguado desde hace años.
Desde co.bas exigimos la derogación de cualquier normativa que permita la privatización y externalización de servicios que deberían ser 100% públicos y de calidad.
Las políticas racistas de la Unión Europea y de nuestro propio gobierno son la expresión de la alianza de gobiernos progresistas y reaccionarios en lo que a lo que condiciones de vida y derechos democráticos se refiere. El movimiento antirracista lleva años de lucha para que la ley de regularización YA sea accesible para todas las personas migrantes, sin embargo, la aplicación del decreto de regularización extraordinaria está evidenciando plazos de aplicación irrealizables y requisitos administrativos que suponen una barrera para el acceso a la misma de miles de personas. Esto muestra el mantenimiento de una política de extranjería racista y represiva y el desmantelamiento de la red de servicios sociales y de atención.
Lo mismo ocurre con el derecho a la vivienda: los y las trabajadoras seguimos destinando más del 50% del salario para pagar el alquiler, lo que se agrava en la población joven o migrante. Una prórroga extraordinaria de dos años nos parece una medida totalmente insuficiente mientras se mantiene una política de vivienda que sigue sin dar respuesta a los desahucios (70 de media al día, 25.540 en 2025) ni a problemas estructurales de acceso como la falta de un parque público de vivienda, la expropiación de los fondos buitre o un tope de precios.
NO A LOS ERES
A este cuadro general se añade una oleada de EREs y despidos que muestra cómo opera el capitalismo en tiempos de crisis y guerras. Iberia plantea suprimir 996 empleos; Tubos Reunidos impone un expediente para 285 trabajadores/as: Solvay pretende despedir a 77 personas tras recibir más de 30 millones de dinero público; Capgemini – que cerró 2025 con 1600 millones de beneficio neto y repartió 1500 entre sus accionistas- anuncia despidos colectivos con la IA como coartada. El patrón es siempre el mismo: empresas rentables que destruyen empleo para mejorar sus márgenes a costa de nuestra clase. Este es el caso del reciente ERE de Akzonobel, la antigua Titanlux, que puso en la calle a la mitad de su plantilla tras haber recibido ayudas directas del Govern de la Generalitat y que mantiene beneficios millonarios. Eso supone aceptar que las finanzas públicas se ponen al servicio de despedir trabajadores/as y llenar los bolsillos de la patronal.
Como sindicato combativo queremos reivindicar el 1º de Mayo como parte de nuestra historia de organización y lucha, por eso, especialmente hoy, expresamos nuestro rechazo a la represión y criminalización de la protesta y la acción sindical, mediante la imputación del “delitos contra la seguridad”, sanciones desproporcionadas o “listas negras”, como denuncia incluso la Organización Internacional del Trabajo sobre el Estado español y como estos días encarna la lucha de Manuel y Jesús, trabajadores del metal de Cádiz. Por eso frente a su persecución, mostramos nuestra solidaridad de clase.
Los trabajadores y trabajadoras ocupamos un lugar estratégico en la producción y desde co.bas queremos ser parte de la organización de nuestra clase para hacer frente a los intereses económicos y geopolíticos de gobiernos que en nada coinciden con los nuestros. Los y las trabajadoras movemos el mundo y también podemos pararlo, como ya demostró el movimiento internacional de solidaridad con Palestina con el “bloqueamos todo” italiano, las movilizaciones contra la política racista del ICE o las de rechazo a la guerra en las que lanzamos la iniciativa de “Trabajadores contra la guerra”.
Desde cobas exigimos y queremos pelear por la salida inmediata de la OTAN, el cierre de las bases militares de Rota y Morón y la ruptura definitiva de relaciones económicas y diplomáticas con el estado genocida de Israel.
El fin de las privatizaciones y externalizaciones de los servicios públicos, y el fin del rearme, que los presupuestos públicos se destinen a servicios públicos.
Un parque público de vivienda y el fin de la especulación, tope de precios de alquiler y compra, expropiación a los fondos buitre y los bancos, y gravamen a los propietarios de más de 3 viviendas.
La derogación de la Ley de extranjería, papeles y derechos para todas.
¡NO AL REARME! PRESPUESTOS MILITARES PARA SERVICIOS 100% PÚBLICOS.
¡ABAJO LA LEY DE EXTRANJERÍA!
QUE LA VIVIENDA SEA UN DERECHO Y NO UN NEGOCIO
¡POR UN 1º DE MAYO DE CLASE Y COMBATIVO!
¡QUE VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

