Las trabajadoras/es de la educación en todo el territorio, incluyendo las del 0-3 en Madrid, han ido calentado en estos meses el terreno. Ahora el panorama se extiende a otros sectores teniendo como centro la negociación de los convenios colectivos, o para hablar con más rigor, la no negociación de los convenios.
Las Mesas de negociación se quedan vacías o l@s que llevan meses sentados a ella no se mueven. El resultado es el convenio parado: nuestro salario, nuestra jornada, nuestra salud… La patronal no cede. No suelta un euro. Espera. Sabe que el bloqueo no es neutral: es su manera de empujarnos hacia atrás, de alimentar el tan manido recurso de “agarremos esto mejor que nada”, y el “mal menorismo” acaba abriéndose camino encubriendo renuncias y resignación en medio de alguna migaja caída de la Mesa.
En limpieza, en logística, en casi todos los sectores, la cifra del aumento salarial baila entre el 2% y el 2,9%. Con eso no da en forma alguna para siquiera cubrir el coste real de la vida: la luz subió más de un doce, la vivienda más de un trece, la comida muy por encima. Lo que llaman subida es, en la práctica, una rebaja. Y a cambio piden más: jornadas que se doblan a su antojo, horarios que rompen el sueño y la cena en familia, bajas médicas que en nombre de acabar con el “absentismo” se convierten en facturas a pagar, derechos que salgan de tu bolsillo… Y la trampa de siempre intacta: el contrato a tiempo parcial, el sueldo a medias.
Los convenios, en medio de ese bloqueo, se acaban convirtiendo en “no me quiten esto o aquello”. Por eso estamos frente a una ola de protesta. La semana pasada, el metal de A Coruña salió a la calle por octava vez: miles de personas, un paro de 48 horas seguido por más del noventa por ciento de la plantilla.
Hay nuevas huelgas fijadas para final de mes en el sector cárnico, que amenaza con parar todo el sector en el Estado. En lo social, las compañeras del Grupo 5 pelean contra el incumplimiento de los acuerdos firmados, la precariedad y una falta de personal que hunde el servicio. Y las maestras del 0-3 llevan meses en pie de guerra. La misma patronal, el mismo bloqueo, la misma cuenta que quieren que paguemos nosotras/os. La patronal se cierra en banda y bloquea la negociación porque quiere ganar tiempo.
El Gobierno está en crisis, acorralado por los escándalos, y cada día se habla más de un adelanto electoral y de un posible cambio de gobierno. La patronal huele ese viento. Cree que viene una mayoría que le hará el trabajo y le abrirá la puerta a la tijera desreguladora, a recortar derechos al estilo Milei.
Por eso se cierra en banda: no negocia porque calcula que esperar le sale a cuenta. Los dirigentes de CC.OO y UGT se ven ahora obligados a tener que moverse porque entre el enfado y malestar de los trabajadores/as por abajo y el bloqueo por arriba, pueden acabar desbordados, como ya les ha pasado en la educación y su sumisión, entrega y desmovilización social de estos años les puede acabar pasando una factura impagable en sectores enteros de la clase obrera.
Ahora tienen que moverse y de ahí que se habla de la huelga general de la educación en setiembre convocada por todos los sindicatos, de huelgas y concentraciones, como las de los próximos días en la limpieza o la logística. En co.bas nos regimos por la independencia de un sindicato obrero, gobierne quien gobierne y frente a la burocracia sindical aplicamos aquel viejo principio de la lucha obrera: saber caminar separados pero golpear juntos.
No se planta cara a la patronal ni a ningún gobierno sin unidad en la lucha de la clase obrera. Los convenios se ganan en la lucha y no en los despachos, por eso decimos siempre que el sindicato es para luchar, no creemos en el sindicalismo de empresa, co.bas no nació para ser un sindicato de entre cuatro paredes, para hacer sindicalismo de gremio, de sector o de oficio, nacimos para ser un sindicato de lucha obrera, de solidaridad de clase. Se avecinan tiempos revueltos, tiempos de lucha y nos jugamos que entre lo que decimos y lo que hacemos no se abra un abismo.
Hoy toca apoyar a quien pelea y eso no es cortesía: es preparar el terreno para el día en que nos toque a otr@s. Cada concentración es un ensayo. Por eso llamamos a todas las delegadas/os de co.bas, a tod@s l@s activistas que puedan a apoyar estos días las concentraciones convocadas:
23 de junio — 11:00 h, sede de ASPEL, Calle Diego de León 50. Por el convenio de limpieza.
24 de junio — de 10:00 a 12:00 h, frente a Amazon MAD4 (San Fernando).
