La Casa Marx amaneció el domingo 14 de diciembre cubierta de pintadas con simbología nazi, mensajes racistas y lemas como “Arriba España” y “Rojos no”. Además, el mural de Yolanda González recientemente inaugurado, apareció con una cruz celta.
La falta de una respuesta contundente hacia estos grupos hace que cada día se sientan más envalentonados y con menos necesidad de pasar desapercibidos, dirigiendo su violencia a los colectivos más oprimidos y a quienes defendieron un barrio, como es el caso de Vallekas, que no tolera el fascismo y que no se pliega ante los discursos racistas, islamófobos, homófobos y machistas.
El compromiso comunitario y solidario en Vallekas es la seña de identidad de un barrio que destaca por su intolerancia a la pobreza y a la discriminación. La lucha antifranquista y obrera perdura en la historia de un barrio que no tolera el fascismo. Un barrio comprometido con la justicia social donde no hay espacio para el odio.
Dese el sindicato de Comisiones de Base (co.bas), estamos convencid@s que lo que sucedió este pasado domingo en La Casa Marx de Vallekas no se trata de un hecho aislado. No hace mucho, el pasado 14 de octubre, matones fascistas de la empresa desokupación APD Security Iberia se presentaron en el barrio de Vallekas y atacaron de manera violenta el Club Deportivo La Fábrika por defender a un vecino frente a los especuladores.
Estos matones representan lo peor y más violento de la extrema derecha y hacen un negocio vergonzoso echando de sus casas a la gente. Lamentablemente, quienes les dan alas a este tipo de actuaciones no son solo la política ultraderechista y del PP, en aquellas comunidades donde gobiernan. Esta impunidad no sería posible si desde el Ministerio del Interior no se dejara vía libre a estos delincuentes y si desde el Gobierno central no se prohibieran realmente los desahucios.
También hace escasas semanas Vallekas sufrió durante la madrugada la llegada de cientos de ultras polacos fascistas del equipo de fútbol Lech Poznan, una de las aficiones más violentas de Europa. La incursión de los fascistas en el barrio madrileño provocó graves enfrentamientos con la afición antifascista del Rayo, que salieron a defender el barrio.
Compañeras y compañeros, os trasladamos nuestra solidaridad desde el sindicato y nos comprometemos a no dar un paso atrás en la lucha contra el fascismo. Hoy, cuando la crisis económica y la polarización política aumentan el descontento con el actual gobierno, el desarrollo de los prejuicios xenófobos y racistas en las barriadas obreras amenaza con extenderse y crear el caldo de cultivo de estos grupos nazis. Es por ello que apelar a las organizaciones obreras y a la juventud, es la mejor manera de ir tejiendo pacientemente lazos de solidaridad de clase para cerrar las puertas a estas prácticas y hacer de los barrios obreros verdaderos bastiones contra el fascismo.
Mucho ánimo y un fuerte abrazo y sepan que nos ponemos a su disposición para todo aquello que necesiten.
¡¡AL FASCISMO NO SE LE DISCUTE, SE LE COMBATE!!
VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA
Comisión Intersectorial de co.bas Madrid
