La Presidenta del Comité de Empresa del Hotel Blaumar de Salou declara a favor de la empresa en el juicio por el despido de una compañera ¿De qué lado está la burocracia sindical?

Y ENCONTRA DE UNA COMPAÑERA DESPEDIDA, Y DENUNCIA A UN SINDICALISTA POR DECIRLE QUE ERA UNA SINVERGÜENZA.

Una trabajadora fue despedida arbitrariamente de los hoteles Promociones Blaumar, de Salou, donde llevaba 9 años trabajando como camarera de piso, por ser afiliada de co.bas, y haber reivindicado un aumento de categoría y salario que, según el convenio de hostelería, le pertenecía desde hacía varios años. Desde co.bas preparamos una denuncia para reclamarlo en la Inspección y antes de que la registráramos, la empresa reconoció que teníamos razón y le abonó los salarios de dicha categoría con retroactividad, de un año. Al poco tiempo fue despedida y el sindicato denunció el despido llevando a cabo protestas frente al hotel.

La empresa, consciente de que se la querían quitar de en medio, (porque era un “mal ejemplo” para el resto de la plantilla) ya en conciliación, le reconocía el despido improcedente. No lo aceptamos porque lo que quería la trabajadora y el Sindicato, era su nulidad y readmisión, por lo que se demandó al Juzgado de lo Social.

Llegó el día del juicio y la presidenta del comité de los hoteles Promociones Blaumar, de Salou, que en 2016 era de UGT y que actualmente pertenece a CCOO, declaró a favor de la empresa y en contra de la despedida.

Un miembro de la dirección del Sindicato de co.bas, que asistió, como otr@s compañer@s, al juicio de la compañera despedida; cuando supo por ésta, que se encontraba allí la presidenta del Comité de Empresa junto al director del Hotel y a la gobernanta, se dirigió a la misma, con otro compañero, a preguntarle si venía a declarar al juicio; al confirmarnos que sí, le dijo que no tenía vergüenza; que no se había dignado ni preocupado por saber por qué había sido despedida su representada y compañera, que no había aparecido durante el mes en el que la trabajadora despedida y el sindicato habían estado exigiendo su readmisión frente a uno de los hoteles P. Blaumar y, que justo en ese momento, el día del juicio, tenía la desvergüenza de  presentarse a declarar, de mano de la empresa, colaborando de manera miserable y esquirol, para que “su compañera” no tuviera opción de volver a trabajar.

Nada más entrar en Sala de Juicios, Esta señora “representante sindical de l@s trabajador@s”, declaró a la jueza que una persona la había amenazado en el pasillo del Juzgado con hacerle un «escrache» frente a la puerta de su casa, si sus declaraciones perjudicaban a la compañera despedida…

En su resolución, la Jueza optó por reconocer sólo despido improcedente, que era lo que deseaba la empresa, y así mismo el Tribunal de Justicia de Catalunya se ratificó frente al recurso que presentamos. La despedida fue indemnizada y se quedó sin trabajo.

El caso es, que después del juicio, Otra vez dicha sujeta, de mano de la empresa (ambos) fueron a denunciar al compañero de co.bas que le recriminó su actitud para con su compañera, en el Juzgado de lo Penal.

Tras todo este tiempo y habiéndose interpuesto los correspondientes recursos de oposición a la denuncia, pidiendo su archivo, el Juzgado de lo penal decide tirar adelante con él, por lo que estamos pendientes del señalamiento de juicio. No obstante para colmo y, como nos tienen acostumbrados en los últimos tiempos, la fiscalía pide una condena de dos años de prisión…

Para nosotr@s, sindicalmente tenemos claro que esta “sindicalista” hizo dejación de todas sus funciones como representante de l@s trabajador@s. Se desentendió cuando sus compañer@s estuvieron cobrando menos de lo que les correspondía, también cuando concretamente esta compañera despedida reclamó y cuando después fue despedida. Y lo que ya es inaceptable es que se presentara a declarar en el juicio para manifestar que no sabía que hubiera hecho ninguna reclamación y que la despedida no se había dirigido a ella para nada. Es evidente que esta declaración la necesitaba la empresa para que no se pudiera demostrar que la trabajadora había sido represaliada con el despido por reclamar su categoría y aumento de salario y por su actitud reivindicativa, para que no pudiera demostrar su nulidad.

Desde co.bas lamentamos que se hagan llamar de clase trabajadora l@s sindicalistas y sus organizaciones que no defienden frente al despido a una compañera.

¿De qué lado está la burocracia sindical?